Make it happen stories · Početna · RIO 2016 · Slijepa ulica

DACA, BANGLADESH – UTOPÍA DE UN HABITANTE DE CALLE EN RÍO DE JANEIRO

– Metro de Río de Janerio, Río 2016

Hace algunos meses conocí a  Ricardinho, un joven moreno y de aspecto un poco desaliñado que se encontraba viajando por el metro de Río, mientras buscando un lugar cómodo para dormir cerca de la estación Central y al que lastimosamente no le tomamos una foto para recordarlo.

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foto 1. Amigas de aventuras y voluntarias durante los Olímpicos Río 2016

Parece irreal ese mes de agosto del año pasado cuando recorría la Cidade Maravilhosa con mi amiga Maja, la persona perfecta para vivir la experiencia de unos Olímpicos en una ciudad de contrastes y que durante ese mes estuvo pintada de camisetas amarillas, azules, rojas y verdes; los colores del uniforme de los voluntarios que al igual que nosotras se trasladaban por la ciudad.

Esa noche iba con Maja a cenar Picanha en Lapa y lo conocimos cuando se sentó al frente de nosotras. Era un joven de cabello negro y una sonrisa contagiosa características de los cariocas, llevaba con él una maleta grande con toda su vida literalmente; una almohada, una camiseta, unas galletas y varios libros.

Se sentó, nos miro con una mirada de curiosidad y preguntó por nuestras nacionalidades en portugués. Anu, nuestro amigo de Inglaterra no pudo participar en la conversación porque no entendía.

Ricardinho nos miraba con curiosidad mientras comía unas galletas y muy sonriente nos ofreció de su comida. Yo quedé impresionaba al ver su alegría al compartir la poca comida que tenía y Maja también se sorprendió.

Cuando Maja dijo Bosnia, él inmediatamente hizo con su boca un sonido de disparos y dijo guerra. Y empezó a contar la historia que sabía sobre Bosnia con fechas y datos muy concretos.

Yo sonreía y me preguntaba de dónde había adquirido tanto conocimiento, si se veía descuidado y prácticamente sin un trabajo formal. Nos contó que le gustaba mucho leer y mientras miraba la ventana con la silueta del Cristo Redentor a lo lejos, montañas y algunas favelas suspiraba y comentaba sobre los problemas de las favelas y los jóvenes que estaban en el camino incorrecto porque no tenían otra opción.

Cada palabra que salía de su boca era coherente, tenía habilidad para contar historias y nos sentimos en una clase de historia u opinión pública. Ricardinho logró contagiarnos su pasión por África; sus antepasados y su inspiración. Le pregunté que de dónde sabía tanto y porqué no trabajaba de profesor o en su comunidad. Nos contó que no tenía oportunidades aquí y que inclusive intentó entrar a Portugal después de conseguir unos documentos y pasaporte pero en el aeropuerto lo devolvieron porque no pudo demostrar solvencia económica y fue deportado a Río de Janeiro.

¿Qué hubiera sido de su vida si hubiera logrado entrar a Europa? Esa es la pregunta que siempre tengo cuando pienso en él. Seguramente sería un profesor y estaría en este momento inspirando a muchos jóvenes con sus historias.

Pero su vida no es así, en estos momentos muy seguramente  se encuentra haciendo amigos en el metro de Río de Janeiro vendiendo sus galletas y postres que él mismo prepara.

No tiene casa pero tiene una actitud de campeón.

Vive feliz, no se queja de su vida, todos los días lee un libro y siempre está sonriente y me hace preguntarme si será más feliz que muchos de nosotros, que poseemos varias cosas materiales, un lugar estable y que casi siempre lo damos por hecho.

A Ricardinho le preguntamos cuál era su sueño, su lugar ideal y nos dijo suspirando que quería viajar a la capital de Bangladesh. Sí! uno de los países más pobres del mundo y Daca, uno de los peores lugares para vivir, según The Economist y que la OMS alerta como una de las ciudades más contaminadas del mundo.

Sus ojos brillaban mientras contaba como sería llegar a Daca; vivir en otro idioma, religión, cultura y conocer a su gente, que describe con orgullo como muy amigable, trabajadora y poder hacer negocio vendiendo ropa. Al igual que nuestro amigo, la gran mayoría de estos migrantes llegan a la capital buscando un futuro digno que nunca aparece, y allí acaban viviendo en los deno1aminados slums —barrios de chabolas, infraviviendas o asentamientos informales— en los que habita más del 25% de la población de la ciudad.

Este historia se repite en Daca, Río, Bogotá o Nueva Dehli y vivir en Daca para Ricardinho sería algo muy parecido a algunos barrios de su ciudad natal, Río de Janeiro. 

foto 2. Favela desde el Morro de los dos hermanos

– En estos momento me encuentro en Melbourne, Australia, muy lejos de Río y de Maja, pero sé que los tres estamos conectados por algo en común; tenemos sueños que queremos cumplir a pesar de que muchos puedan pensar que son imposibles y estamos luchando cada día por alcanzarlos y ayudar a otros a ser positivos.

Los Olímpicos fueron el evento perfecto para juntarnos, pero irónicamente también fueron un suceso donde muchas personas como Ricardinho se vieron afectadas porque el dinero usado para realizarlos podría haber mejorado su vida a nivel social y económico.

Hace poco fue publicado artículo que informa que la mayoría de los estadios y escenarios diseñados para el gran evento de la ciudad se encuentran en el olvido, casi en ruinas y todo el dinero invertido se ha ido y no generó beneficios a los cariocas.

foto 3. Instalación abandonada en la Villa Olímpica, Río de Janeiro 2017

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Mientras nosotras y los turistas disfrutábamos de Río 2016, no éramos consientes del impacto del evento en los locales, aquellos que como nuestro amigo del metro están atrapados en el olvido, tienen talento pero nadie los ve y podrían ser mejores profesores, periodistas, políticos, líderes sociales o trabajadores que muchos de nosotros.

¿Cuántos como él se encuentran en la sombra? Si uniéramos estas personas,  estoy segura que darían grandes ideas y ejemplo para buscar una alternativa a la inequidad.

Na próxima estação Central, se escucha en el metro y Ricardihno interrumpe sus historias y se despide con una gran sonrisa, toma su maleta y antes de marcharse saca unas hojas y me deja un regalo: DERECHOS HUMANOS EN ÁFRICA, titula el artículo de su escritor africano favorito del que no recuerdo su nombre.

Es una utopía indagar en lo qué se podría haber hecho con el dinero que se invirtió para los Olímpicos. Qué tal si hipotéticamente se hubiera invertido en educación, alojamiento prioritario para personas como Ricardinho o en simplemente en enseñar a leer y  regalarle libros a la gente en las favelas.

Y porque no, comprarle un tiquete a Ricardinho para que conozca Daca, Bangladesh, el lugar de sus sueños.

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foto 4. Comerciante carioca en el Boulevard Olímpico, Río 2016

 

Autora del texto: C. B. (Colombia)

25 de marzo 2017

Sreća je… tekst o susretu sa Ricardinhom na srpskom iz mog ugla

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